El hijo de Romina Yan, Valentín Yankelevich, habló sobre la relación que mantiene actualmente con su papá, Darío Giordano, a quien señaló por haber ejercido violencia física y psicológica contra él. Tras contar las situaciones que atravesó durante su infancia y explicar por qué decidió alejarse de su hogar, el joven reveló los motivos por los que nunca pudo reconstruir el vínculo con su padre y aseguró que una reconciliación habría sido posible si él hubiera reconocido lo sucedido y pedido perdón.

El mensaje de Gustavo Yankelevich tras el duro testimonio de su nieto: “Tienen toda mi admiración”

Durante la entrevista con Tatiana Schapiro, el nieto de Gustavo Yankelevich también destacó el rol que tuvo su abuelo en la crianza de los hermanos y contó cómo logró mantener el vínculo con su hermana, a pesar de las dificultades que atravesaron después de abandonar el hogar paterno.

Valentín Yankelevich explicó por qué no tiene relación con su papá

Al recordar lo que sucedió después de alejarse de su casa, Valentín fue contundente al describir su relación con Darío y los motivos por los que nunca quiso retomar el vínculo. “Yo, a día de hoy, no tengo relación con él. Nunca la tuve, nunca la quise tener, sobre todo por lo que pasó después”, expresó.

Sin embargo, aclaró que la situación podría haber sido diferente si su padre hubiera asumido la responsabilidad por sus actos y hubiera pedido disculpas.

“Yo, Tati, te digo: si él se hubiese hecho cargo de las cosas que hizo y hubiese pedido perdón, capaz hoy yo tendría una relación con él. No te digo que seríamos padre e hijo perfectos, la familia perfecta, pero podríamos tomar un café, podríamos comer un asado”, sostuvo.

El entrevistado también explicó que, según su relato, el sufrimiento no terminó cuando él y su hermano se alejaron de la casa paterna. Por el contrario, consideró que lo que ocurrió después profundizó el distanciamiento.

“Hoy no la tengo porque él se encargó de que, más allá de todo lo que nosotros ya habíamos sufrido de su parte, siguiéramos sufriendo más todavía después”, afirmó.

El intento de revinculación judicial con su papá

Valentín recordó que su padre intentó retomar el contacto a través de la Justicia. En ese contexto, relató el miedo y el malestar que sentía ante la posibilidad de volver a relacionarse con él.

“De manera judicial, esa fue la vez que yo, vamos a decir, más cerca estuve de él después de que nos fuimos a nuestra casa. Nosotros estábamos sentados así, frente a una psicóloga del juzgado, y yo le decía a la psicóloga: ‘Yo no lo puedo ver. Me hace mal, me da miedo. No me pidas que me relacione con alguien que me hizo tanto daño’”, contó.

Según explicó, su decisión de alejarse de su hogar había sido precisamente una forma de escapar de esa situación, por lo que no estaba dispuesto a retomar el vínculo sin que existiera un reconocimiento de lo sucedido.

“Justamente tomé la decisión de irme de mi casa porque quería escapar de eso. Y él, con una actitud en la que nunca pidió perdón, como te digo…”, recordó.

Valentín también cuestionó las disculpas que, según su testimonio, comenzaron a aparecer cuando se iniciaron los intentos de revinculación. “En esos primeros momentos, cuando él empezó a querer revincularse judicialmente, recién empezó a esbozar un perdón, pero no era genuino. O yo, por lo menos, lo veía así y no me parecía genuino”, afirmó.

La defensa de Gustavo Yankelevich y el dolor por lo que ocurrió después

En su relato, Valentín destacó el papel que tuvo su abuelo, Gustavo Yankelevich, durante ese período. Según contó, fue quien les brindó amor y contención cuando necesitaban reconstruir sus vidas.

“Él era el victimario y yo estaba cansado de que me pusiera a mi abuelo en el lugar del malvado de la película, el poderoso que le sacó a los hijos. Y me acuerdo de que eso fue escucharnos, darnos amor y contención cuando no era su papel”, expresó.

Luego, describió el esfuerzo que hizo su abuelo para criarlos y acompañarlos. “65 años, tuvo que... cambió su vida por nosotros. Nos crió. Volvió a ser padre. Él tenía que ser abuelo y era el mejor abuelo. Y pasó a ser el mejor padre. Lisa y llanamente”, sostuvo.

Valentín también se refirió a las consecuencias que tuvo el conflicto familiar y a la percepción que, según dijo, otras personas tenían de su decisión de alejarse de su padre.

“Él se jactaba de que era inocente porque nosotros... que esto no era público. Que nosotros como que teníamos algo que ocultar, entonces por eso no lo hacíamos público. No lo hacíamos público para cuidarnos y cuidar a mi hermana que vivía bajo su mismo techo. ¿Entendés?”, relató.

Y agregó: “O sea, como él no tenía la condena social, vamos a decir, porque nosotros no habíamos hablado, él era inocente. Porque no, Gustavo Yankelevich no va a contar esto. Porque justamente nos cuidó”.

En ese sentido, recordó el impacto que tuvo el silencio sobre su propia imagen ante los demás: “Entonces todo eso del después fue durísimo, ¿viste? La gente me mira por encima del hombro como este... abandonó al papá”.

Cómo es actualmente la relación de Valentín Yankelevich con su hermana

Durante la entrevista, Valentín también habló sobre el vínculo con su hermana y reconoció que la separación familiar fue difícil para ella, especialmente porque era muy chica cuando sus hermanos se fueron de la casa.

“Con mi hermana, hoy a día de hoy tenemos el mejor vínculo, hasta te diría que mejor que capaz hermanos que viven toda su vida juntos. Pero fue duro al principio, fue duro. Para ella fue muy duro”, contó.

Según explicó, aunque ella siempre comprendió los motivos por los que sus hermanos se alejaron, al principio sintió que la habían dejado sola.

“Siempre nos entendió, siempre supo por qué nos fuimos, pero bueno, al principio, cuando ella era muy chiquita, sentía que la habíamos dejado sola, digamos. Pero bueno, después nos terminó entendiendo y bueno, hoy tenemos una relación espectacular”, afirmó.

Valentín recordó que, pese a la distancia, los encuentros en el colegio les permitían mantener esos momentos de cercanía. “Sí, sí. Ahí nos veíamos. El colegio me dejaba, pasaba la situación capaz, escaparme un rato de la clase, ir a hablar con ella, tener charlas de hermanos y nuestros momentos que eran. En ese momento lo único que podíamos... Después sí, los fines de semana nos veíamos, no sé”, relató.

Así, mientras destacó la relación que logró reconstruir con su hermana y el lugar fundamental que ocupó su abuelo en su crianza, Valentín dejó en claro que el vínculo con su padre continúa marcado por el dolor y la falta de una reconciliación.